El Río Futaleufú se divide en 4 partes:

1) Cañón del Infierno (Parte Alta): Esta sección es difícil realizarla en el mes de Noviembre debido a que los niveles de agua son muy altos. Existen 2 Portajes (rápidos que no se corren) como LA ZETA Y TRONO. Después de esto, hay 4 hermosos rápidos clase IV. Es necesario disponer de todo el día para realizar esta sección.

2) El Azul (Parte Media): En una excursión normal, esta sección se realiza en un tiempo aproximado de 1 1/2 donde existe un rápido llamado TERMINATOR Clase V. Si el nivel del agua es el adecuado, se puede correr de otra forma. Es muy fácil portearlo (caminar por la orilla). El rápido es espectacular para filmarlo. Después de este rápido se encuentran 3 rápidos más. Uno de ellos es el llamado HIMALAYA; es maravilloso. Son tres olas gigantes, la última es la más grande. En esta sección el camino no va cerca del Río.

3) Puente a Puente (Parte Media Baja): Es la sección más comercial del Río Futaleufú es 1 hora y media aproximadamente la mayoría de los rápidos son clase IV en donde los principales son ENTRADA, TOBOGAN, PILLOW, MUNDACA, CAZUELA Y TIBURON. En esta sección se puede filmar desde afuera en los rápidos de Mundaca y Pillow.

4) Macal (Parte Baja): Es la sección más corta pero la más emocionante, existen 2 rápidos clase V MAS O MENOS Y CASA DE PIEDRA este último es el más largo y técnico en el Río Futaleufú, después de estos grandes rápidos se termina con rápidos clase III. En esta sección se puede filmar desde afuera en el rápido de Casa de Piedra.

Reseña Histórica

Según versiones de antiguos pobladores, la historia del poblado comenzó en el año 1912, cuando una familia originaria de la Isla Grande de Chiloé y que había permanecido muchos años en la República Argentina; golpeaba la salvaje puerta de entrada a lo que es la actual comuna, a lo que en ese entonces era una muralla de verde forestación.

De esta manera se instalan en lo que más tarde se denominaría Futaleufú, palabra indígena que significa Río Grande o Grandes Aguas.

Esta familia fue la de Don Ceferino Moraga, esposa e hijos que habían abandonado la Colonia 16 de Octubre ubicada a pocos kilómetros de la frontera, en el territorio Argentino.

A su llegada, estos Chilenos no encontraron otra cosa más que una fortificación natural pues era tan abundante la vegetación que al comienzo tuvieron que luchar cuerpo a cuerpo y a machete con la naturaleza para ganar algunos metros de terreno y despejarlo; así se fueron internando hasta llegar a los valles que se presentaban como esperanza de supervivencia. Toda su hacienda la componían vacunos, ovejas, bueyes y caballos utilizados como medio de movilización; herramientas de trabajo y carros (carretas).

Se cree que la familia Moraga fue la primera en llegar e instalarse en el sector denominado El Límite, ocupando los terrenos encontrados y haciendo prevalecer sus derechos, según ellos de todo el campo que quedara hacia el lado Chileno.

Por muchos años existió cierto temor de parte de muchas familias Chilenas que deseaban venir a habitar estas tierras, pues la familia Moraga oponía resistencia para que no llegaran más. A raíz de esta actitud negativa se cree que los sucesos de los años 1919-1920 que terminaron con el exterminio de los varones de dicha familia se originaron por las discordias y culminaron en un sangriento hecho, crimen que quedó impune ya que en aquel tiempo no habían autoridades Chilenas y se recurrió a la policía Argentina.

En estos mismos años llegan otras familias, como la de Don Juan de la Rosa Baeza, Calixto Vega, Eulogio Espinoza, Miguel Toro, Froilán Gélvez, Domingo Chacano, mas tarde llegarían Don Isaías Sepúlveda, Natalio Baeza, Pedro Juan Pezo, Evaristo Almarza, Alfredo Cid y así.

En 1929, con la llegada del Teniente de Carabineros José Felmer Patof y una comisión de topógrafos, se considera oficialmente fundado Futaleufú, esto es el día 1° de abril de dicho año; sin embargo el trazado definitivo del pueblo lo habría realizado un topógrafo de apellido Acosta en 1932.

Podemos destacar en esta parte que la única casa que se conserva como testigo de la existencia de aquellos años, es la ubicada a orillas de la laguna Lago Espejo y que está construida de palo amordazado, es decir, se trata de troncos unidos en sus extremos y rellenados entre medio con una mezcla de barro con paja especial. Esta casa se conserva en buen estado a pesar de los años, y como corresponde a una construcción ya no habitada ahora, es utilizada como bodega.

Es importante señalar que parte de los colonizadores se quedaron donde está el actual Futaleufú, y otros se adentraron hacia rincones cordilleranos en busca de mejores tierras, ocupando los campos de sectores como El Espolón, Las Escalas, Río Azul y Lonconao; lugares aún más inhóspitos por la adversidad de la naturaleza, pero pese a todo, hasta allí llegaron estos esforzados hombres y mujeres llevando a sus hijos quienes en su gran mayoría sobreviven y continúan la singular tarea colonizadora.

Fuente: Ilustre Municipalidad de Futaleufú